Dos sillas, un lugar apartado y dos líderes mundiales enfrascados en una conversación en un momento crucial para la guerra entre Ucrania y Rusia.
Así se pudo ver minutos antes del funeral del papa Francisco este sábado al presidente de EE. UU., Donald Trump, y a su homólogo ucraniano, Volodymyr Zelensky, al interior de la Basílica de San Pedro.
La Casa Blanca calificó la reunión -que duró 15 minutos- como una «muy productiva». Mientras que Zelensky la describió como «muy simbólica», con la posibilidad de convertirse en un encuentro «histórico».
El intercambio se produjo un día después de que Trump afirmara que Rusia y Ucrania están «muy cerca de un acuerdo», tras las conversaciones entre su enviado Steve Witkoff y el presidente ruso, Vladimir Putin, en Moscú el viernes.

Servicio de Prensa Presidencial de Ucrania.
Los dos líderes no se habían reunido desde su tempestuosa discusión en el Despacho Oval de la Casa Blanca a finales de febrero, cuando Zelensky recibió una reprimenda pública por parte de Donald Trump y el vicepresidente JD Vance.
Una imagen poderosa de dos líderes juntos en un momento solemne en San Pedro
Esta imagen de Trump y Zelensky enfrascados en una profunda conversación dentro de la Basílica de San Pedro, minutos antes de que comenzara el funeral del papa Francisco, está destinada a convertirse en una de las imágenes más representativas de un día trascendental.
Sabemos, por el portavoz de Zelensky, que hay planes para que ambos líderes se vuelvan a reunir más adelante, pero dos meses después de aquel tempestuoso encuentro en el Despacho Oval, el simbolismo de este momento es impactante.
Durante su homilía, el cardenal Giovanni Battista Re habló de los incesantes llamados del papa Francisco a la paz. «‘Construir puentes, no muros, fue uno de los ruegos que más veces repitió», dijo el cardenal.
Mientras Trump busca forjar un acuerdo de paz con Rusia y Ucrania, esta conversación puede ser significativa.

Otra imagen publicada por la delegación ucraniana desde el interior de la Basílica de San Pedro mostraba a los dos hombres de pie junto al primer ministro de Reino Unido, Keir Starmer, y el presidente francés, Emmanuel Macron, con la mano sobre el hombro de Zelensky.
Se insinuaba que el primer ministro y el presidente francés contribuyeron a acercarlos, con el sombrío telón de fondo del funeral del Papa.
Steven Cheung, director de comunicaciones de la Casa Blanca, anunció que próximamente se darían más detalles sobre la reunión privada entre Trump y Zelensky en la Ciudad del Vaticano.
Tras la reunión, ambos hombres bajaron las escaleras de la basílica y ocuparon sus asientos en la misma fila.
Durante el servicio, Zelensky y Trump se sentaron a poca distancia en la primera fila, con Macron y otros jefes de Estado en el medio.
En su homilía, el cardenal Giovanni Battista Re habló de los incesantes llamados del papa Francisco a la paz. «Construir puentes, no muros» fue una exhortación que repitió muchas veces», declaró el cardenal.
El enviado de Trump, Witkoff, partió de Moscú el viernes tras su cuarta visita a Rusia desde principios de año, tras unas conversaciones de tres horas que posteriormente describió como «muy útiles» el asesor de Putin, Yuri Ushakov.
Ushakov añadió que esto ha permitido acercar las posiciones rusas y estadounidenses, no sólo sobre Ucrania sino también sobre otros temas internacionales, entre los que destacó la «posibilidad de reanudar las negociaciones directas entre representantes rusos y ucranianos».
Funcionarios ucranianos habían hablado de una posible segunda reunión este sábado, pero la comitiva de Trump partió de San Pedro justo tras el funeral, y su avión salió de Roma poco tiempo después.
Sin embargo, Zelensky se reunió más tarde con Macron en el jardín de Villa Bonaparte, sede de la embajada de Francia ante la Santa Sede.
También se reunió con el primer ministro británico Keir Starmer en Villa Wolkonsky, la residencia del embajador británico, y mantuvo conversaciones por separado con la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen.
