El mandatario aseguró que una movilización “más poderosa”, en el campo y la ciudad, impondría un acuerdo para sacar al país de la economía extractivista y llevarlo a la senda de la agricultura y la industria.
En medio de la entrega de 1.910 hectáreas de la hacienda El Amparo a campesinos de La Gloria, en el Cesar, el presidente Gustavo Petro pronunció un discurso en el que negó que su apuesta por la consulta popular sea una amenaza contra el Congreso y defendió que los ciudadanos sigan saliendo a las calles. Según el jefe de Estado, las movilizaciones evidencian que hay una agenda que reclama el país y que puede poner en sintonía a todos los sectores de la sociedad.
Desde el Cesar, el presidente Gustavo Petro llamó a una nueva movilización social que abarque tanto lo rural como lo urbano, insistiendo en la necesidad de un acuerdo nacional para transformar el modelo económico y enfrentar la resistencia del Congreso a sus reformas.

El presidente Gustavo Petro planteó la posibilidad de convocar a más movilizaciones por la consulta popular.Foto: EFE – Carlos Orteg
“Después de esa marcha, y tocará por lo que veo organizar otra marcha aún más poderosa, esta vez en el campo y la ciudad, lo que se impone es un acuerdo nacional”, afirmó Petro, en referencia a las recientes marchas del Primero de Mayo.
La declaración surge en un contexto de creciente tensión entre el Ejecutivo y el Congreso de la República, luego del hundimiento del proyecto de reforma laboral, uno de los pilares de la agenda de transformación del Gobierno. El presidente expresó su inconformidad con las decisiones del Legislativo, señalando que obstaculizan el avance hacia la justicia social y económica.
En su intervención desde la Plaza de Bolívar el pasado 1 de mayo, el jefe de Estado enfatizó que el Congreso ha saboteado los cambios que demanda el pueblo colombiano, y advirtió sobre las consecuencias políticas que tendría la negación de la consulta popular que su administración radicó para revivir parte de la iniciativa laboral.
“El representante a la Cámara tiene que hablar de frente al pueblo. Si se les ocurre quitarle la libertad al pueblo, si en aras del derecho le quitan los derechos al pueblo, si en una sesión del Senado a medianoche votan para decir no a la consulta, el pueblo de Colombia se levanta y lo revoca”, sentenció Petro, generando una oleada de reacciones en el escenario político nacional.

Foto: Vía Twitter – Pierre Onzaga
La narrativa presidencial también revela una apuesta por el protagonismo del campo y ciudad, reconociendo el papel decisivo de los sectores rurales en la construcción de un país más equitativo. La movilización, según lo expresado por el mandatario, no será solo un acto simbólico, sino una herramienta política para materializar su visión de cambio.
Lo que está en juego, según Petro, es nada menos que la posibilidad de romper con décadas de inequidad estructural y dependencia económica, y abrir paso a un nuevo ciclo basado en la producción nacional, la justicia social y la participación ciudadana.
Aunque aún no hay claridad sobre cómo se desarrollará esta nueva jornada, lo cierto es que el llamado presidencial reaviva el debate sobre los límites entre movilización popular, gobernabilidad democrática y respeto a la institucionalidad. ¿Será el pueblo movilizado la llave para destrabar las reformas, o se profundizará la confrontación entre poderes?
