La grabación que la muestra con su presunto asesino es hoy la clave de un crimen que paralizó Paraguay.
El hallazgo del cuerpo incinerado de María Fernanda Benítez, una adolescente de apenas 17 años, en un terreno baldío de Coronel Oviedo, ha estremecido a Paraguay.
La joven, que había sido reportada como desaparecida, fue encontrada sin vida y quemada de forma rudimentaria: con pasto seco, basura y sin el uso de combustibles, según confirmó la Fiscalía en declaraciones recogidas por La Nación y ABC Color.

Foto: Redes sociales.
Las últimas imágenes con vida de María Fernanda la muestran en una motocicleta, acompañada del principal sospechoso: un adolescente de 17 años, que hoy enfrenta cargos por feminicidio.
Las cámaras de seguridad lo captaron poco antes de que la joven desapareciera. Esta evidencia se convirtió en una de las piezas clave de la investigación, que ha contado con el seguimiento intensivo del Ministerio Público, según reseña Última Hora.
Pocas horas después del hallazgo, las autoridades incautaron una chaqueta del acusado y un teléfono móvil cerca del lugar del crimen.
Ambos elementos están siendo analizados en el Laboratorio Forense, tal como lo confirmó el fiscal interviniente. En el celular, que tenía el chip intacto, se busca rastrear comunicaciones o ubicaciones que puedan vincular directamente al responsable con los hechos.
Un crimen premeditado y brutal
El cuerpo de María Fernanda no solo fue quemado con elementos improvisados —pasto, ramas, basura— sino que, según las investigaciones, también se habrían utilizado tranquilizantes. Esta información fue revelada por el medio ABC Color, luego de que se encontraran medicamentos sedantes en la escena.
El procedimiento con el que se intentó eliminar el cuerpo evidencia una violencia escalofriante y un intento consciente de borrar rastros.
Sin embargo, las pistas han permitido avanzar con rapidez en la identificación del presunto agresor y en la reconstrucción de los hechos.
El caso no solo tiene un menor imputado. La Fiscalía también ha solicitado prisión preventiva para el suegro del acusado, Ricardo Villamayor, y un segundo adulto presuntamente vinculado al encubrimiento o complicidad. Según Última Hora y La Nación, los fiscales no descartan más imputaciones conforme avanza la investigación.
Estos vínculos familiares en la trama del crimen han profundizado la indignación social y han motivado a instituciones estatales a convocar una mesa interinstitucional para abordar con urgencia la violencia de género.
Una muerte que sacude conciencias
Editoriales como las de La Nación y columnas de opinión en Última Hora han llamado la atención sobre la necesidad de no normalizar el horror.
“Fernanda murió por amor a la vida”, escribió una periodista en una conmovedora reflexión.
La joven, como tantas otras, no solo fue víctima de un feminicidio, sino de un sistema que aún falla en detectar y prevenir estas tragedias a tiempo.
En las redes sociales, usuarios, activistas y figuras públicas se han sumado al clamor de justicia. En Coronel Oviedo, vecinos han organizado velatones en su memoria y exigido que el caso no quede impune.
