Salihamidzic y Flick viven enfrentados. Varias estrellas no renuevan y además, renuncian a Haaland para este verano. Tienen preparados algunos relevos.
Mbappé, Neymar y, en general, el Paris Saint-Germain destronaron este martes en la capital francesa y entre fuegos artificiales al que era hasta hace unas horas el emperador del fútbol mundial: el Bayern de Múnich. Los bávaros venían de un sextete la temporada pasada, pero el gran equipo campeón vive un duro proceso de descomposición y afrontan un futuro más conplicado del que se esperaba.
El banquillo: Flick, en el aire
Hans Dieter Flick llegóncasi de casualidad después de la destitución de Kovac, ajustó al equipo, dominó el fútbol europeo y mundial la temporada pasada y ahora, todo ese legado está en vilo. El alemán ha vivido varios episodios realmente tensos con Hasan Salihamidzic por ver de manera distinta como trabajar con la plantilla llegando incluso a las faltas de respeto en público y delante de todos los jugadores.
Con estos problemas de fondo, la gota que colmó el vaso fueron los movimientos de la DFB para volver a incluir a Flick en su organigrama con un suculento ascenso: de asistente de Löw a sucesor de este. Después de esta disputa, que Rummenigge ha tratado de calmar en privado y en público, el futuro del arquitecto del Bayern campeón está en el aire.
